Damnatio memoriae

Como no hay nuevo bajo el Sol, como dice el Eclesiastés, hay que recordar que los Romanos también perseguían las estatuas y los bustos de los caídos en desgracia: era la “Damnatio memoriae”. Pero como era de esperar de un pueblo mucho más inteligente que los brutos de ahora, eran más prácticos e imaginativos; por ejemplo, solo le cortaban la cabeza a la estatua y se la cambiaban por otra, o la modificaban para que se pareciera a su nuevo héroe, o simplemente le cambiaban el nombre del personaje en la respectiva placa o grabado, en el caso de esas esculturas que se parecen a todo el mundo y a nadie. Recordemos, a propósito, la anécdota de aquel Presidente centroamericano que se compró una estatua olvidada Ney, Mariscal del ejército de Napoleón, se la llevó a su país, la instaló en la plaza principal y le puso su propio nombre. Algo más simple y menos traumático y destructivo…

Acerca de rasbe

I'm a lawyer. I was a Judge in the Highest Administrative Court of Colombia and now I'm partner in Saavedra Becerra Abogados S.A.S., a lawyers firm. At the same time I'm a n University professor on State Liability at the Javeriana University in Bogotá.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .