De la Democracia y sus demonios

Platón desconfiaba de la Democracia porque la opinión era fácilmente manipulable por los emisores de fake news y de los razonamientos especiosos que eran ya los sofistas y otros demagogos denunciados por Sócrates. Como sus modernos herederos, ellos utilizaban las técnicas de comunicación (retórica, persuasión ) para tomarse el poder como Trasímaco en La República, o enriquecerse como Protágoras. Como aquellos, éstos erigían cínicamente el relativismo en moral superior: la verdad no existe, lo verdadero es lo que las gentes tienen por verdadero; lo justo y lo bueno es lo que determina el poder.
Pero el respeto de la verdad no solo es necesario para el pacto de confianza entre representantes y representados, sino que es igualmente esencial para el debate democrático mismo. La democracia reposa sobre la confrontación de puntos de vista contrarios, a partir de una base fáctica común sobre la que se pueden intercambiar argumentos racionales contradictorios. A la manera de Calicles en Georgias, los demagogos y los sofistas de la era informática trastornan esta ecuación propagando falsas noticias y “hechos alternativos” a partir de los que se contentan con apelar a la emoción más que al debate racional y al intercambio de argumentos para lograr la adhesión: unos y otros son tan eficaces en sus actos de campaña, como desprovistos de argumentos frente a un contradictor racional y competente.
El repaso de la Grecia antigua nos recuerda que la demagogia y la post-verdad políticas son tan viejas como la democracia misma. Su reaparición a vasta escala hoy tiene una doble explicación: la degradación del pacto de confianza entre los ciudadanos y la clase política en las democracias occidentales y las posibilidades de manipulación de masas ofrecidas por las tecnologías informáticas y las redes sociales.¿ Habrá que hacer entonces, como Platon y separarse de la Democracia en favor de nuevas formas de despotismo ilustrado ? O concluir cínicamente, como Putin y Xi Jinping que la Democracia es ya una forma superada y obsoleta para los nuevos tiempos ?
Eso sería olvidar que, remozada por la invención del Parlamentarismo del siglo XVII y el Bill of Rights de la filosofía política de la Ilustración, ella no se reduce a la ley de las mayorías. Porque el perfeccionamiento de los conocimientos y la moderna noción de la superioridad del interés general exigen los mecanismos de análisis, de ponderación y de control: el checks and balances como contrapoder institucional.
La ley, expresión de la voluntad general está sometida a la Constitución que protege no solo los derechos de la mayoría sino que impide el atropello de las minorías. Los gobiernos democráticos siempre estarán amenazados, pero eso mismo es lo que los prepara, con la custodia de las gentes, contra las tormentas periódicas provocadas por los bárbaros.

Acerca de rasbe

I'm a lawyer. I was a Judge in the Highest Administrative Court of Colombia and now I'm partner in Saavedra Becerra Abogados S.A.S., a lawyers firm. At the same time I'm a n University professor on State Liability at the Javeriana University in Bogotá.
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